¿Vas a pintar tu casa en Oviedo y no sabes qué hacer antes de que llegue el equipo de pintores? Una buena preparación acelera el trabajo, reduce el coste y evita sorpresas. Aquí tienes una guía sencilla para tener todo listo.
Una semana antes: toma decisiones
El primer paso es decidir qué quieres pintar y de qué color. Parece obvio, pero muchos clientes lo dejan para el último día y luego cambian de idea con el pintor en la puerta. Plantéate:
- ¿Vas a pintar todas las habitaciones o solo algunas?
- ¿Quieres todas iguales o cada una de un color?
- ¿Pintarás también techos, puertas, ventanas y radiadores?
- ¿Vas a aprovechar para quitar gotelé o papel pintado?
Tener estas respuestas claras antes de la visita del profesional ahorra tiempo y dinero.
Tres días antes: vacía las paredes
Retira cuadros, espejos, baldas y cualquier elemento colgado. Quita también los enchufes y interruptores si te ves capaz (el pintor lo hará si no). Marca las zonas donde había clavos si quieres volver a colgar las cosas en el mismo sitio.
Si tienes muebles muy grandes, no hace falta sacarlos: los pintores los moverán al centro de la habitación y los cubrirán con plásticos. Pero sí conviene vaciar estanterías y cajones de objetos delicados.
El día antes: protege lo importante
- Guarda objetos pequeños, ropa y documentos en cajas o armarios cerrados.
- Recoge las plantas y llévalas a una zona que no se vaya a pintar.
- Asegúrate de que el pintor tendrá acceso a un grifo y a un enchufe.
- Si tienes mascotas, organiza su estancia en otra habitación o en casa de un familiar.
El día del trabajo: facilita el acceso
Llega antes que el equipo o deja las llaves a alguien de confianza. Explica al pintor cualquier detalle especial (timbres delicados, vecinos sensibles al ruido, horarios de comunidad). Pregunta cuánto tiempo tardará y planifica tu vida en consecuencia.
Lo que NO debes hacer
- No intentes lijar o masillar tú antes (los pintores lo harán mejor y entra en el presupuesto).
- No compres la pintura por tu cuenta sin consultar al profesional.
- No estés pendiente del trabajo cada cinco minutos: deja que trabajen tranquilos.